Del griego Khimaira (Macho Cabrío). La Quimera, según la mitología griega, era un monstruo que aterraba a la gente y devoraba a los animales. Hesíodo la describe de la siguiente manera en su obra “La Teogonía”:
Tres eran sus cabezas: una de león de encendidos ojos, otra de cabra y la tercera de serpiente, de violento dragón. León por delante, dragón por detrás y cabra en el medio, resoplaba una terrible y ardiente llama de fuego.
El héroe heleno Belerofonte, cabalgando sobre Pegaso, logró matar al monstruo.
Simbología:
La Quimera es un símbolo del mal, pues representa los aspectos negativos del león (crueldad), la cabra (instintos descontrolados), la serpiente o el dragón (el enemigo, lo vil, el óbice a vencer) y el fuego (destrucción); aunque algunos han señalado que simboliza la sal, el azufre y el mercurio (elementos alquímicos).
En términos lingüísticos, una “quimera” es una fantasía, algo imposible, una utopía.





