La Quimera

    Del griego Khimaira (Macho Cabrío). La Quimera, según la mitología griega, era un monstruo que aterraba a la gente y devoraba a los animales. Hesíodo la describe de la siguiente manera en su obra “La Teogonía”:

    Tres eran sus cabezas: una de león de encendidos ojos, otra de cabra y la tercera de serpiente, de violento dragón. León por delante, dragón por detrás y cabra en el medio, resoplaba una terrible y ardiente llama de fuego.

    El héroe heleno Belerofonte, cabalgando sobre Pegaso, logró matar al monstruo.

Quimera

     Simbología:

    La Quimera es un símbolo del mal, pues representa los aspectos negativos del león (crueldad), la cabra (instintos descontrolados), la serpiente o el dragón (el enemigo, lo vil, el óbice a vencer) y el fuego (destrucción); aunque algunos han señalado que simboliza la sal, el azufre y el mercurio (elementos alquímicos).

    En términos lingüísticos, una “quimera” es una fantasía, algo imposible, una utopía.

Estrella de 6 Puntas

   Estrella de 6 Puntas

    Simboliza el equilibrio entre el Yin (triángulo hacia abajo) y el Yang (triángulo hacia arriba). Asimismo, en esta estrella están combinados los símbolos de los 4 elementos: Fuego, Aire, Agua y Tierra.

Elementos (símbolos)

    Representa los 7 astros conocidos en la astrología antigua: Sol, Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno.

Hexagrama y Planetas

    En cuanto al nombre, este símbolo es conocido tradicionalmente como “Estrella (o Escudo) de David”, Maguen David, y representa el Judaísmo, aunque se cree que su origen es aún más antiguo, quizás egipcio o indio. Otros le dicen “El Sello de Salomón”, pues se cuenta que el Rey Salomón tenía un anillo mágico con este símbolo. En el esoterismo suele llamársele Hexagrama (especialmente cuando tiene algunas letras o palabras mágicas).

Elasticidad

    En una ocasión, un Emperador Chino fue a ver a un gran Maes­tro Zen. El Maestro estaba riéndose en el suelo y también reían sus discípulos… Seguramente, había contado un chiste o algo por el estilo.

    El Empe­rador se sintió ofendido; no podía creer lo que veía; según él, era un comportamiento muy maleducado, y expresó lo siguiente: ¡Esto es una grosería! No se espera algo así de un Maestro como tú; ha de existir cierta etiqueta; das vueltas en el suelo, riendo como un loco.

    El Maestro observó al Emperador; éste tenía un arco; en aquella época se solían portar arcos y flechas.

    El Maestro preguntó: ¿Mantienes el arco siempre tensado, estirado, o también le permites que se relaje?

    El Emperador respondió: Si lo mantengo siempre estirado, perderá elasticidad y entonces no será de ninguna utilidad; debo dejarlo relajado para que cada vez que lo necesite tenga elasticidad.

    Entonces el Maestro le dijo: Eso mismo estoy haciendo.

06/08/2012

    Vi un animal inexistente; era como una serpiente cobra, pero con cuatro patas como las de un lagarto; y en vez de arrastrarse, caminaba. Medía unos 50 centímetros, aproximadamente.

    Quizás era el Altangatufun, un ídolo adorado por los antiguos guerreros Calmucos (Mongoles) que, según sus creencias, los hacía invulnerables en las batallas.

Estrella de 5 Puntas

    Es conocida como Pentáculo, que significa “pequeño 5”, y simboliza al ser humano. Algunos dicen que esto se debe a que, según Pitágoras, son 5 los elementos que constituyen al ser humano: Fuego, Aire, Agua, Tierra y Psique. Otros afirman que se refiere a los 5 sentidos (gusto, olfato, oído, tacto y vista) o a la semejanza de esta figura con el cuerpo humano.

Pentáculo y Hombre

    El Pentáculo invertido es un símbolo satánico, ya que representa al ser humano “al revés” (antivalores, vicios, todo lo vil). Además, se asemeja al rostro de una bestia; por lo cual, es símbolo también de impulsos descontrolados, de instintos animales.

Pentáculo y Bestia

    Asimismo, al Pentáculo se le llama Pentalfa (porque tiene la apariencia de 5 letras “Alfa”), Pentángulo (porque tiene 5 ángulos agudos) o Pentagrama (especialmente cuando tiene algunas letras o palabras mágicas).

Fe

Creer

por convicción

y no por imposición.

Confiar

en Dios, en uno mismo y en los recursos

de los cuales se dispone.

Obrar

coherentemente con la Conciencia,

con lo que uno cree.

Sentir

la Presencia de Dios.

Insistir

en el perfeccionamiento constante.

Aprender

de la Maestra Vida, de la experiencia, de la razón…

Así Sea.