La Biblia · Reflexiones

Más importante que cualquier sacrificio…

Practicar la honradez y la justicia

es más agradable a Dios

que el sacrificio.

(Proverbios 21:3)

*

Misericordia quiero y no sacrificio,

y conocimiento de Dios más que holocaustos.

(Oseas 6:6)

*

    Más importante que cualquier sacrificio, es nutrirnos espiritualmente, practicar la honradez, ser justos, y tratar con misericordia y amor a todos.

Astrología

El Año de la Rata

    Desde el 25 de Enero de 2020 hasta el 11 de Febrero de 2021 es el Año de la Rata de Metal, según la Astrología China. Este animal es el primero del Zodíaco Chino y, además, el año 2020 es el comienzo de una nueva década. Esto significa que es el inicio de un nuevo ciclo, de una renovación o, al menos, de la necesidad de una renovación.

    Es importante explicar lo siguiente: el Zodíaco Chino consta de 12 signos y 5 elementos. A cada año corresponde 1 signo y 1 elemento, lo cual da como resultado un ciclo de 60 años (12×5=60). La Rata es el primer signo y el Metal es el primer elemento; por tanto, el año de la Rata de Metal da inicio a ese ciclo de 60 años, una especie de “Nueva Era”.

Rata de Metal

    Será un año propicio para los cambios, para las transformaciones. En lo individual, aprovecha para renovarte, para transformarte, para mejorar, para evolucionar. En lo colectivo, es necesario llevar a cabo cambios profundos en lo político, en lo social y en lo económico en muchos países (y no solamente de Latinoamérica).

        Las personas del signo Rata son muy activas y trabajadoras, suelen administrar muy bien el dinero y los recursos en general, lo cual es un ejemplo a seguir y nos indica que este puede ser un buen año para invertir y hacer negocios. Además, la Rata es pragmática; esto significa que es tiempo de concretar, de llevar a cabo proyectos y emprendimientos para alcanzar las metas, para hacer realidad los sueños.

    El metal puede ser rígido, lo cual nos enseña que debemos tener la firmeza y la fortaleza (y a veces incluso el filo) de una espada, pero asimismo el metal puede ser maleable y adoptar diferentes formas, lo cual nos enseña que también debemos utilizar la diplomacia y la inteligencia, y debemos saber adaptarnos a distintas circunstancias. En un sentido negativo, la rigidez del metal puede ser sinónimo de decisiones y posiciones muy drásticas, pero en un sentido positivo debemos recordar que hay metales muy valiosos como el oro y la plata, los cuales son símbolos de riqueza, de prosperidad.

    Aprovechemos entonces el año de la Rata de Metal para evolucionar, para lograr nuestros objetivos, para prosperar y ayudar a nuestro prójimo a hacer lo mismo.

Nombres

De Jacobo a Santiago

    El nombre Jacobo (o Jacob) proviene del hebreo Ia’akov o Ya’akov, de Iah o Yah (Dios) y Akev (Talón), y significa: “Soporte Divino”, “Fundamento Divino”, “Dios es mi Soporte”, “Dios es mi Fundamento”. Además, se refiere a “sostener el talón” o “ser sostenido por el talón”, pues –según la Biblia– Rebeca, esposa de Isaac, al dar a luz a sus mellizos, Esaú y Jacob, este último salió sosteniéndose del talón de su hermano:

    Después de Esaú nació su hermano, al que llamaron Jacob porque nació agarrado del talón de Esaú. (Génesis 25:26)

    Jacobo era el nombre de dos apóstoles de Jesús: Jacobo (el hijo de Zebedeo) y Jacobo (el hijo de Alfeo). El primero, en el latín eclesiástico, era conocido como Sanctus Iacobus (San Jacobo), que luego en español pasó a ser Sant Iago (o Sant Yago), y finalmente Santiago.

    De modo que a Jacobo, el hijo de Zebedeo, se le suele llamar Santiago el Mayor, y es el santo patrono de España y de Galicia. Mientras que Jacobo, el hijo de Alfeo, es conocido como Santiago el Menor, y probablemente era pariente de Jesús; algunos afirman que era su hermano, otros que era su primo.

    Jacobo y Santiago en algunos idiomas:

Español: Jacobo, Jacob, Iago, Yago, Santiago.

Francés: Jacques.

Griego: Iakobos.

Hebreo: Iaakov, Yaakov.

Inglés: Jacob.

Italiano: Giacomo.

Latín: Iacobus.

Portugués: Tiago, Thiago.

    Hipocorísticos: Jake, Koby, Santi.