Misterios

Epiménides y la Cueva

    Epiménides de Cnosos (Creta) fue un filósofo y poeta griego del cual se dice que también era profeta y sanador.

    Diógenes Laercio, en su famoso libro Vida de los Filósofos más Ilustres, escribió de Epiménides lo siguiente: En una ocasión su padre lo mandó a un campo suyo con una oveja y, desviándose del camino, a la hora del mediodía se metió en una cueva y durmió allí durante 57 años. Al despertar después de ese tiempo, buscaba la oveja creyendo haber dormido sólo un rato; pero al no encontrarla regresó al campo, y como lo vio todo de otro aspecto e inclusive el campo en poder de otro, maravillado en extremo se fue a la ciudad; quiso entrar en su casa y le preguntaron quién era; halló a su hermano menor, entonces ya viejo, el cual supo de su boca toda la verdad.

    Se afirmaba que Epiménides envejeció tantos días como años había dormido en la cueva, es decir, su cuerpo envejeció solamente 57 días.

    Ahora bien, hay varias teorías acerca de lo que ocurrió con Epiménides durante esos años en la cueva. Algunos dicen que Epiménides no durmió simplemente, sino que en sueños habló con los dioses y de ellos adquirió sabiduría y los dones de la profecía y la sanación. Otros dicen que esa cueva era en realidad un portal a otra dimensión o incluso a otro planeta, y los “dioses” eran seres de inteligencia superior o extraterrestres y ellos le transmitieron los conocimientos que lo convirtieron en profeta y sanador. Otros afirman que era como una especie de chamán y en esa cueva separaba su alma del cuerpo (se desdoblaba) y viajaba a otras dimensiones o planos de existencia y así adquiría sus conocimientos. Y quienes desechan todas estas versiones dicen que durante todo ese tiempo se dedicó a viajar por distintos lugares y a eso se debían sus múltiples conocimientos en distintas materias.

    Se especula que vivió entre 157 y 300 años aproximadamente. Luego de su fallecimiento, se descubrió que su cuerpo estaba tatuado con escrituras misteriosas. Muchos lo consideraban uno de los Siete Sabios de Grecia, pues excluían al controversial Periandro de Corinto. Además, se dice que Epiménides era venerado por sus coterráneos cretenses como una deidad.