Reflexiones

Inteligencia Divina

El Blog de Wim

    ¿Acaso podría haber algo más milagroso que la Presencia de una Inteligencia Superior en cada partícula del Universo?

    Podemos vislumbrar esa Presencia en el modo en que un árbol enorme emerge de una diminuta semilla; en la inmensa cantidad de planetas, estrellas y galaxias que hay en el Espacio, sujetos a una danza cósmica mediante la regulación precisa de Fuerzas Universales; en el modo en que el cuerpo humano –tan maravillosamente complejo– se desarrolla a partir de una célula microscópica, se halla dotado de una inteligencia consciente de sí misma y se sostiene por medio de un Poder Invisible que le da vitalidad…

    Esa Inteligencia Superior y Universal es la Infinita Inteligencia de Dios, que obra milagros constantemente en cada átomo de este asombroso Universo; sin embargo, los hombres de mentalidad obtusa no saben valorarlos.

(Paramahansa Yogananda)

Ver la entrada original

Reflexiones

La Conducta de los Gobernantes

    Mencio (372 a.C.–289 a.C.), un gran filósofo confuciano, en alguna ocasión expresó lo siguiente:

    En otras épocas, cuando un gobernante incurría en alguna falta, ansiaba corregirse. En estos tiempos, los gobernantes no solamente persisten en sus faltas, sino que también tratan de excusarse utilizando toda clase de pretextos.

    Esto significa entonces que la conducta de los gobernantes no ha cambiado mucho desde los tiempos de Mencio hasta nuestros días.

Reflexiones

La Regla de Oro

    Trata a los demás como te gustaría ser tratado, o también No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan, son variantes de un principio ético que se conoce como Regla de Oro y que forma parte de la ética de la reciprocidad.

    La Regla de Oro la podemos encontrar expresada de distintas maneras en diversas religiones y culturas, y por diferentes filósofos y sabios.

    A continuación, algunos ejemplos:

    En la Biblia, en Levítico 19:18, leemos: No seas vengativo con tu prójimo, ni le guardes rencor. Ama a tu prójimo como a ti mismo.

    Y también: No hagas a los demás lo que a ti te desagrada. (Tobías 4:15)

    En Mateo 7:12 y Lucas 6:31 encontramos la Regla de Oro expresada por Jesús de Nazaret: Como queráis que los demás hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos.

        Y además Jesús dijo: Esto os mando: Que os améis los unos a los otros. (Juan 15:17)

    En alguna ocasión, alguien preguntó a Confucio: ¿Existe un principio que pueda guiar la conducta humana a través de la vida? Y Confucio respondió: No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan.

    Un hadiz islámico dice: Ninguno de vosotros es verdaderamente un devoto si no quiere para su prójimo lo que quiere para sí mismo.

    Se cuenta que un beduino se acercó al profeta Mahoma y exclamó: ¡Oh, mensajero de Dios! Enséñame una máxima cuya práctica me permita ir al Cielo. Entonces el profeta le dijo: Así como quisieras que los demás te hagan, haz con ellos; y lo que no te gusta que ellos te hagan, no les hagas. 

    En el Zoroastrismo, religión de origen persa, encontramos: No hagas a los demás lo que no es bueno para ti mismo. (Shayast-na-Shayast 13.29)

    Y en el Dhammapada, uno de los textos fundamentales del Budismo: Quien buscando la felicidad perjudica a los demás, no la alcanzará. La felicidad solamente es alcanzada por quien la busca sin perjudicar a los demás.

    Mahavira, principal figura del jainismo, enseñó: En la felicidad y el sufrimiento, en la alegría y el dolor, debemos considerar a todas las criaturas como nos consideramos a nosotros mismos.

    Y en épocas más recientes, el filósofo alemán Hans Reiner se refería a la Regla de Oro así: No hagas tú lo que reprochas a otros. Actúa como consideras que los demás deben hacerlo.

    Aunque no necesariamente los demás van a tratarte como tú los tratas; sin embargo, por principio, debes tratar a todos con bondad, ahimsa, honradez… Es decir, debes tratar a todos de la mejor manera posible; pero también, aplicando la ética de la reciprocidad y una variante no muy mencionada de la Regla de Oro…

NO DEBES PERMITIR

QUE ALGUIEN TE HAGA

LO QUE TÚ NO LE HARÍAS.

Reflexiones

Disposición o Actitud Mental

Tomado de una conferencia pronunciada por Tenzin Gyatso (14° Dalai Lama) en Julio de 1996 en Manchester, Inglaterra.

    El entorno es un factor importante para alcanzar un estado de ánimo favorable y feliz. Sin embargo, el elemento fundamental es nuestra propia disposición o actitud mental. Nuestro entorno puede no ser favorable, incluso puede ser hostil, pero si nuestra actitud mental es la correcta, éste no afectará nuestra paz interior. Por el contrario, si nuestra disposición mental no es la adecuada, aunque estemos rodeados por nuestros mejores amigos y contemos con todas las facilidades, nunca seremos felices. Ésta es la razón por la cual la actitud mental es más importante que las condiciones externas. No obstante, muchos parecen más preocupados por las condiciones externas que por su propia disposición mental.