Filosofía

El Positivismo

    En ciencia y filosofía, lo positivo es todo aquello que puede ser cuantificado, medido, percibido a través de los sentidos; se refiere a lo concreto, a lo material.

    El Positivismo es una corriente filosófica según la cual el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico, el conocimiento basado en la experiencia; de manera que el Positivismo se fundamenta en hechos concretos y no en especulaciones teóricas, y rechaza todo lo que no pueda ser demostrado científicamente. El Positivismo se enfoca únicamente en los aspectos materiales de la realidad.

    El principal exponente del Positivismo, y considerado su fundador, fue el filósofo francés Auguste Comte, a quien también se considera padre de la sociología como ciencia, pues aplicó el método científico para el estudio y comprensión de la sociedad, de sus fenómenos, etc.

Comte

Auguste Comte

    En su libro Discurso sobre el Espíritu Positivo, este filósofo explica lo que él llamó “Ley de la evolución intelectual de la humanidad o Ley de los tres estados”, la cual es el fundamento del Positivismo:

    Todas nuestras especulaciones, cualesquiera, están sujetas inevitablemente, sea en el individuo, sea en la especie, a pasar sucesivamente por tres estados teóricos distintos, que las denominaciones habituales de teológico, metafísico y positivo podrán calificar aquí suficientemente, para aquellos, al menos, que hayan comprendido bien su verdadero sentido general. Aunque, desde luego, indispensable en todos aspectos, el primer estado debe considerarse siempre, desde ahora, como provisional y preparatorio; el segundo, que no constituye en realidad más que una modificación disolvente de aquél, no supone nunca más que un simple destino transitorio, a fin de conducir gradualmente al tercero; en éste, el único plenamente normal, es en el que consiste, en todos los géneros, el régimen definitivo de la razón humana.

    Podemos resumir estos tres estados de la siguiente manera:

Estado Teológico o Mágico: El ser humano busca explicar la realidad atribuyendo a los distintos fenómenos causas mágicas, sobrenaturales o divinas.

Estado Metafísico, Filosófico o Abstracto: Ahora el ser humano intenta explicar la realidad de manera racional, ya no habla de causas sobrenaturales, mágicas o divinas, sino de ideas y conceptos, y utiliza términos abstractos y metafísicos.

Estado Positivo o Científico: Este es el estado definitivo. El ser humano busca explicar la realidad y sus fenómenos basándose en la observación y la experimentación, en el método científico. Se enfoca en los hechos, en lo concreto y no en ideas, ni conceptos, y mucho menos en lo mágico o divino.

    Para una explicación detallada, recomiendo la lectura del libro:

Discurso sobre el Espíritu Positivo de Auguste Comte.

Misceláneas

El Vacío

(Tomado del Libro “El Tao de la Física” de Fritjof Capra)

    El vacío no está vacío; por el contrario, contiene un número ilimitado de partículas que nacen y se desvanecen incesantemente. El vacío de la física moderna presenta el más estrecho paralelismo con el vacío del misticismo oriental. Al igual que el vacío oriental, el “vacío físico” no es un estado de simple nada, sino que potencialmente contiene todas las formas del mundo de las partículas; estas formas, a su vez, no son entidades físicas independientes, sino meras manifestaciones transitorias del vacío fundamental. Como dice el Sutra del Corazón:

La forma es vacío y el vacío mismo es forma.

    La relación entre las partículas virtuales y el vacío es una relación esencialmente dinámica; el vacío es verdaderamente un “vacío vivo” que pulsa constantemente con ritmos de creación y de destrucción. El descubrimiento de la cualidad dinámica del vacío está considerado por muchos físicos como uno de los hallazgos más importantes de la física moderna. Desde el papel de vacío contenedor de los fenómenos físicos, el vacío se ha convertido en una entidad dinámica de la mayor importancia. De esta manera, los resultados de la física moderna parecen confirmar las palabras del sabio chino Chang Tsai:

Cuando se sabe que el gran vacío está lleno de “Chi”,

se da uno cuenta de que no existe la nada.