Misceláneas

Conocimiento y Victoria

Tomado de El Arte de la Guerra

*

Si conoces a tu adversario

y te conoces a ti mismo,

siempre podrás vencer.

*

Si no conoces a tu adversario,

pero te conoces a ti mismo,

podrás ganar o perder.

*

Si no conoces a tu adversario,

ni tampoco a ti mismo,

siempre serás derrotado.

Filosofía

El Positivismo

    En ciencia y filosofía, lo positivo es todo aquello que puede ser cuantificado, medido, percibido a través de los sentidos; se refiere a lo concreto, a lo material.

    El Positivismo es una corriente filosófica según la cual el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico, el conocimiento basado en la experiencia; de manera que el Positivismo se fundamenta en hechos concretos y no en especulaciones teóricas, y rechaza todo lo que no pueda ser demostrado científicamente. El Positivismo se enfoca únicamente en los aspectos materiales de la realidad.

    El principal exponente del Positivismo, y considerado su fundador, fue el filósofo francés Auguste Comte, a quien también se considera padre de la sociología como ciencia, pues aplicó el método científico para el estudio y comprensión de la sociedad, de sus fenómenos, etc.

Comte

Auguste Comte

    En su libro Discurso sobre el Espíritu Positivo, este filósofo explica lo que él llamó “Ley de la evolución intelectual de la humanidad o Ley de los tres estados”, la cual es el fundamento del Positivismo:

    Todas nuestras especulaciones, cualesquiera, están sujetas inevitablemente, sea en el individuo, sea en la especie, a pasar sucesivamente por tres estados teóricos distintos, que las denominaciones habituales de teológico, metafísico y positivo podrán calificar aquí suficientemente, para aquellos, al menos, que hayan comprendido bien su verdadero sentido general. Aunque, desde luego, indispensable en todos aspectos, el primer estado debe considerarse siempre, desde ahora, como provisional y preparatorio; el segundo, que no constituye en realidad más que una modificación disolvente de aquél, no supone nunca más que un simple destino transitorio, a fin de conducir gradualmente al tercero; en éste, el único plenamente normal, es en el que consiste, en todos los géneros, el régimen definitivo de la razón humana.

    Podemos resumir estos tres estados de la siguiente manera:

Estado Teológico o Mágico: El ser humano busca explicar la realidad atribuyendo a los distintos fenómenos causas mágicas, sobrenaturales o divinas.

Estado Metafísico, Filosófico o Abstracto: Ahora el ser humano intenta explicar la realidad de manera racional, ya no habla de causas sobrenaturales, mágicas o divinas, sino de ideas y conceptos, y utiliza términos abstractos y metafísicos.

Estado Positivo o Científico: Este es el estado definitivo. El ser humano busca explicar la realidad y sus fenómenos basándose en la observación y la experimentación, en el método científico. Se enfoca en los hechos, en lo concreto y no en ideas, ni conceptos, y mucho menos en lo mágico o divino.

    Para una explicación detallada, recomiendo la lectura del libro:

Discurso sobre el Espíritu Positivo de Auguste Comte.

Anthony de Mello

El Canto del Pájaro

    Los discípulos tenían muchas preguntas acerca de Dios, pero el Maestro les advirtió: Dios es lo Desconocido y lo Incognoscible. Cualquier afirmación acerca de Dios, cualquier respuesta a vuestras preguntas, no será más que una distorsión de la Verdad.

    Los discípulos quedaron perplejos y preguntaron: Entonces, ¿por qué habla usted de Dios?

    Y el Maestro respondió: ¿Por qué canta el pájaro? El pájaro no canta porque tenga que realizar una afirmación; lo hace porque tiene un canto que expresar, y despierta en quien lo escucha algo que está más allá de todo conocimiento.

Advaita

¿Conocer la Consciencia?

(Tomado del artículo Ciencia y Consciencia de Dennis Waite)

    Sin Consciencia, nada puede ser conocido; pero la Consciencia en sí misma no puede ser objeto de conocimiento. Al igual que en una habitación totalmente a oscuras, una linterna puede iluminar todo, excepto a sí misma. Para conocer se requiere tanto del conocedor como de lo conocido. Para que la Consciencia fuera conocida, tendría que ser un objeto cognoscible, pero es el sujeto que conoce. Nosotros “conocemos” la Consciencia porque somos la Consciencia. La Consciencia es nuestra verdadera naturaleza. El Observador Último (que es lo que eres en Esencia) simplemente no es susceptible de ningún tipo de investigación objetiva: ¿Quién puede haber más allá del Observador Último que haga la investigación?

Adyashanti

Conocer el Ser

    Para liberarnos, para iluminarnos, primero debemos darnos cuenta de que realmente no sabemos nada. YO SOY LO QUE SOY es el único conocimiento verdadero; cualquier otro conocimiento es secundario. El conocimiento que se usa para un propósito concreto es estrictamente utilitario; cuando empieces a verlo, dejarás de buscar la Verdad en lo que “sabes” y –en cambio– buscarás la Verdad en lo que eres; y cuando descubras lo que eres, también descubrirás lo que es todo lo demás.

Biblioteca

Sanación

Anatomía del Espíritu

Curación a través de Un Curso de Milagros

Diccionario de Biodescodificación

El Código Secreto del Síntoma (Diccionario)

Gran Diccionario de las Dolencias y las Enfermedades

Introducción a la Biodescodificación

Sana tu Cuerpo

Tratado de Biodescodificación

Usted Puede Sanar su Vida

Símbolos

El Árbol del Conocimiento

    arbol-del-conocimientoSegún la Biblia, específicamente según el libro del Génesis, Dios ordenó que no se debía comer del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal. Sin embargo, la Serpiente señaló que al comer el fruto de ese árbol, los ojos serían abiertos y se podría saber lo bueno y lo malo. Finalmente, Adán y Eva comieron el fruto y fueron castigados por su desobediencia.

    El Árbol del Conocimiento (o Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal o Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal) y todo el relato, los personajes y los elementos asociados, tienen una simbología bastante amplia e interpretaciones muy diversas: libre albedrío, toma de decisiones, responsabilidad, consecuencias de las acciones realizadas y las decisiones tomadas, duda y confusión (por estar entremezclados el Bien y el Mal), etc.

    En la simbología bíblica, la Serpiente está relacionada con la tentación y con la astucia; de hecho, en el Génesis es calificada como el animal más astuto; no obstante, en la simbología esotérica está asociada –entre otras cosas– con el conocimiento; por tanto, al invitar a Eva a que coma el fruto para que sus ojos sean abiertos y pueda conocer el Bien y el Mal, se está refiriendo al conocimiento de la dualidad o totalidad dualista del mundo material (bueno y malo, placer y dolor, luz y oscuridad, sujeto y objeto, etc.), es decir, es una invitación a tomar conciencia de la dualidad materialista.

    El haber desobedecido a Dios comiendo el fruto del Árbol del Conocimiento es lo que se conoce como “Pecado Original”, pues a partir de ese acto de desobediencia se originaron todos los males del ser humano, simbolizados por los castigos que recibieron Adán y Eva. Pero ¿qué significa obedecer a Dios o desobedecerlo? “Obedecer a Dios” significa obedecer a valores éticos, morales, espirituales, etc., y llevar una vida acorde con ellos, lo cual produce consecuencias positivas; en cambio, “desobedecer a Dios” significa tener una conducta plagada de antivalores, lo cual –por supuesto– produce consecuencias nefastas al ser humano. Decía San Agustín que los frutos del Árbol no eran malos, sino la desobediencia de Adán y Eva.

    El monje budista Buddhadasa Bikkhu interpretaba el relato del Árbol del Conocimiento de una manera bien interesante. Él decía que todo este relato significa que el apego al dualismo es el “Pecado Original”, ya que es la base del apego a este mundo impermanente, insatisfactorio y superficial, y –por tanto– la causa principal del sufrimiento.

    Adán y Eva aún no tenían ningún concepto acerca de lo que era “bueno” y lo que era “malo”; solamente sabían que Dios les había dicho que no comieran de ese árbol; de modo que al sufrir las consecuencias de su desobediencia, comenzaron a comprenderlo. Esto representa al ser humano que está empezando a formarse moralmente, a darse cuenta de que sus acciones y decisiones generan consecuencias de las cuales él o ella es responsable. Representa también el libre albedrío porque cada quien elige o decide si obedece (a principios éticos y morales, por ejemplo) o desobedece, es decir, hace el “mal”.

    ¿Era un manzano el Árbol del Conocimiento?

    En latín, malus significa “malo”, pero al manzano (el árbol) también se le llamaba malus en latín, aunque su pronunciación era un poco diferente, y a su fruto (la manzana) se la llamaba mala. En la Biblia no se especifica si el Árbol del Conocimiento era un manzano. Todo parece indicar que al ser traducida la Biblia al latín comenzó la “confusión” de estos términos y se empezó a representar el Árbol del Conocimiento como un manzano. Además, en la antigüedad existían otros mitos similares relacionados con manzanas; como las manzanas del Jardín de las Hespérides, la manzana de la discordia, entre otros, y quizás influyeron también en la “confusión”. Por ejemplo, es importante señalar que en el Jardín de las Hespérides (mitología griega) había un árbol con manzanas de oro que era custodiado por un dragón (recordemos que la palabra “dragón” proviene del griego drakon que significa “serpiente”).

Reflexiones

El Idiota

(Tomado de “El Masnavi” de Rumi)

*

Un idiota dijo un día a un pobre que pasaba:

¡En esta ciudad nadie te conoce!

El pobre respondió:

¿Qué puede importar que los ciudadanos no me conozcan?

Me basta con conocerme yo mismo.

Si se produjese lo contrario,

mi sufrimiento sería mucho peor.