Misceláneas

Deja atrás tu ego

    Un hombre renunció a todo y llegó a las puertas de lo Divino. Había renunciado a su riqueza, a su esposa, a su casa, a sus hijos, a la sociedad, a todo. Y después de haber renunciado a todo, se acercó a las puertas de lo Divino. Sin embargo, el portero lo detuvo y le dijo:

    Todavía no puedes entrar. Primero, ve y déjalo todo atrás.

    El hombre, sorprendido, exclamó: ¡Yo lo he dejado todo!

    El portero entonces le explicó: Te has traído tu ego. Dices que has dejado todo atrás, pero no dejaste atrás tu ego. Vete, suéltalo y vuelve.

    El hombre  dijo: No tengo nada. Tengo la bolsa vacía. No tengo dinero, ni esposa, ni hijos. No poseo nada.

    El portero finalmente expresó lo siguiente: Todavía tienes tu ego en tu bolsa. Vete y suéltalo. Estas puertas siempre estarán cerradas para los que no dejan atrás su ego.

Filosofía · Reflexiones

Solipsismo

    Del latín Solus Ipse o Ego Solus Ipse, que significa “solamente uno mismo”, “solamente yo”. El Solipsismo es una teoría filosófica según la cual “solamente existo yo” o “sólo sé que yo existo”, mientras que todo lo que me rodea (objetos, personas, etc.) no tienen existencia real, son creaciones de mi mente, son “creaciones mías”, o simplemente son percepciones mías; de modo que sólo puedo estar seguro de mi propia existencia, solamente puedo conocer mi propio yo, pues es lo único real.

    Sin embargo, hay diferentes maneras de interpretar el Solipsismo. Por ejemplo, podríamos decir que es egoísmo y egocentrismo llevados al extremo; de hecho, hay más de uno por ahí que pareciera pensar: “Solamente yo existo, los demás no existen, y si acaso existen, no me importan, pues solamente yo importo”. Quien así piensa es entonces una especie de solipsista, que cuando le hablas no te presta atención o no te deja hablar, pero cuando él habla te obliga a que le prestes atención y a nadie más; solamente le interesa lo suyo y exige que lo atiendan, pero este solipsista nunca está pendiente de los demás, es decir, demuestra con sus acciones y con su actitud que está convencido de que solamente existe él y que todo lo que le rodea es como una fantasía o –si existe– está ahí para servirle a él y a nadie más.

 

Osho

El Ego

(Tomado de El Libro del Ego)

    El ego es justo lo contrario de tu Verdadero Ser. El ego no eres tú, sino el engaño creado por la sociedad para que te entretengas con esa baratija y no te plantees preguntas sobre lo Verdadero. Por eso insisto tanto en que, a menos que te liberes del ego, jamás llegarás a conocerte.

    Naciste con tu auténtico Ser. Después, empezaron a crearte un falso ser: eres de una religión, tienes una nacionalidad, perteneces a una raza, etc. Crean una falsa idea de quién eres. Te ponen un nombre, y en torno a ese nombre crean ambiciones y condicionamientos, y poco a poco actúan sobre el ego en el colegio, en la iglesia, en la universidad. De manera que acabas olvidando por completo tu Ser auténtico. 

    Ese ego tiene toda clase de deseos y quiere estar siempre por encima de todo. Ese ego se aprovecha de ti y no permite ni siquiera que vislumbres tu auténtico Ser, cuando tu vida está precisamente ahí, en la autenticidad. De ahí que el ego sólo produzca tristeza, sufrimiento, lucha, frustración, locura, suicidios, asesinatos… Toda clase de crímenes.

    Quien va en pos de la Verdad tiene que empezar por este punto: descartar cuanto la sociedad le ha dicho que es. Tú no eres eso. Todo lo que han dicho sobre ti es falso. Déjalo a un lado. Desmantela todo ese ego. Al destruir el ego, descubrirás tu Ser, y ese descubrimiento es el mayor que pueda ocurrir, porque significa el inicio de una peregrinación hacia la Felicidad Absoluta.