Misceláneas

En el país de los sueños

    Un maestro solía tomar una siesta todas las tardes y uno de sus discípulos le preguntó por qué lo hacía. El maestro le respondió: Voy al país de los sueños a encontrarme con los sabios antiguos.

    Entonces un día el discípulo decidió tomar una siesta, pero el maestro se molestó, despertó al discípulo y lo regañó.

    El discípulo se defendió explicando que él había ido al país de los sueños a encontrarse con los sabios antiguos, y añadió: Les pregunté que si usted iba a encontrarse con ellos todas las tardes.

    El maestro, sorprendido, le preguntó: ¿Y qué te dijeron?

    El discípulo contestó: ¡Que nunca lo habían visto, maestro!

Misceláneas

5.000 millones de años

(Tomado del libro Miles de Millones, de Carl Sagan)

    Se cuenta el caso de un conferenciante que, en un planetario, explicaba a sus oyentes que al cabo de 5.000 millones de años el Sol se hinchará hasta convertirse en una gigante roja, “engullendo” planetas como Mercurio y Venus, y finalmente la Tierra.

    Tras la charla, un oyente inquieto le aborda: Perdóneme, doctor; ¿dijo usted que el Sol “se tragará” a la Tierra dentro de 5.000 millones de años?

    El conferenciante: Sí, más o menos.

    Oyente: Gracias a Dios; por un momento creí que había dicho 5 millones.

Misceláneas

Dos respuestas “filosóficas”

    Se cuenta que el gran filósofo y matemático Tales de Mileto afirmaba que entre la muerte y la vida no hay diferencia alguna. Y cuando alguien le preguntó: Entonces ¿por qué no se muere usted? Él respondió: Porque no hay diferencia.

    En otra ocasión, le preguntaron: ¿Juraría usted que nunca ha cometido adulterio? Y Tales de Mileto contestó: ¿Acaso no es peor el perjurio que el adulterio?

Misceláneas

El Atman es Todo

Un discípulo preguntó a su Maestro:

¿Qué es el Atman?

Y el Maestro le respondió: Es Todo.

El discípulo insistió:

¿Es entonces el elefante del Maharajá?

, dijo el Maestro,

tú eres el Atman,

pero también lo es el elefante del Maharajá.

El discípulo partió muy contento

y en su camino se encontró

con el elefante del Maharajá.

No se apartó de su ruta, pensando:

Si yo soy el Atman y el elefante también lo es,

me reconocerá.

Aun cuando el guía del elefante

le gritó para que se apartase,

él no lo hizo

y el elefante le dio un golpe con su trompa

arrojándole a varios metros de distancia.

Todo magullado fue a presentarse

al día siguiente a su Maestro para decirle:

Usted afirmó que el elefante y yo éramos el Atman,

y mire lo que me ha hecho.

El Maestro, sin perder la calma, le preguntó:

¿Y qué te dijo el guía del elefante?

Que me hiciera a un lado, respondió el discípulo.

Debiste hacer eso, dijo el Maestro,

pues el guía del elefante también es el Atman.

 

Misceláneas

¡Porque no!

    Un día, preguntaron a un “sabio”:

Si nuestro planeta está en el Espacio, ¿por qué no cae?

    El “sabio” respondió:

Porque está sobre el caparazón de una tortuga enorme.

    Seguidamente, le preguntaron:

¿Y la tortuga, por qué no cae?

    A lo cual, el “sabio” respondió:

Porque está apoyada sobre cuatro elefantes inmensos.

    Inmediatamente, le preguntaron:

¿Y los elefantes, por qué no caen?

    Entonces el “sabio” respondió: ¡Porque no!