Mis Poemas

Es Poesía

Eran casi las seis de la tarde;

el Sol todavía no se había puesto

y, no obstante,

a través de mi ventana

podía ver la Luna

en el aún azul firmamento.

Algunos dirán: Es Astronomía.

Yo prefiero decir: Es Poesía.

Símbolos

Azufre, Mercurio y Sal

   Azufre, Mercurio y Sal

    Según la Alquimia, todo está compuesto por Azufre, Mercurio y Sal, por lo cual se les conoce como Tria Principia, que en latín significa “Los Tres Principios”. Estos tienen una simbología bastante amplia e interesante que intentaré resumir a continuación.

    Espíritu, Alma y Cuerpo: El Azufre siempre ha estado asociado con el Fuego (lo confirma el triángulo del elemento fuego presente en su símbolo); en este caso se refiere al Fuego Sagrado, a nuestro Espíritu, nuestra Esencia Divina. El Mercurio representa el Alma, pero también la mente y las emociones. La Sal es todo lo externo, lo visible, lo físico, lo sólido; el cuerpo; es energía cristalizada, materializada.

    En la Alquimia, la palabra “Metal” simboliza al ser humano y se dice que doquiera haya Metal, hay Azufre, Mercurio y Sal; esto significa que todo ser humano está compuesto por Espíritu, Alma (mente y emociones) y Cuerpo.

        Opuestos y/o Complementarios: El Azufre es Yang, el Sol, lo Masculino; el Mercurio es Yin, la Luna, lo Femenino; aunque el Mercurio en sí mismo es dual (tiene a la Luna y al Sol en su símbolo). La Sal es lo estático y neutral.

    Así como en el Yin-Yang lo “activo” está presente en lo “pasivo” (y viceversa), se considera que el Azufre es pasivamente activo y el Mercurio es activamente pasivo, es decir, Azufre y Mercurio son las Fuerzas Masculina y Femenina que procuran unirse para crear.

    El Matrimonio Alquímico: Se conoce como Matrimonio Alquímico a la unión o combinación del Azufre y el Mercurio. Según los alquimistas, esta unión es indispensable para la realización de la Gran Obra o Piedra Filosofal. También se le conoce como el Matrimonio o Casamiento del Sol y la Luna, del Rey y la Reina, del Espíritu y el Alma. Este último es el llamado Matrimonio Místico; según el misticismo, el Alma se alejó de Dios para entregarse al mundo y, por tanto, ahora debe regresar al Espíritu, a Dios, y unirse con Él.

    Otras Correspondencias Simbólicas: Los Tres Principios (Azufre, Mercurio y Sal) actúan en los Cuatro Elementos (Fuego, Aire, Agua y Tierra), esto es, 3+4=7, número que simboliza la totalidad Espíritu-Materia, pero esta combinación de los Tria Principia con los Cuatro Elementos también se refiere a la unión de las virtudes teologales: Fe (Azufre), Esperanza (Mercurio) y Caridad (Sal), con la virtudes cardinales: Fortaleza (Fuego), Justicia (Aire), Templanza (Agua) y Prudencia (Tierra).

Símbolos

La Triple Diosa

    Es una de las deidades principales en el Neopaganismo. Representa cada una de las etapas de la mujer y, además, tres fases lunares distintas: La Doncella (Luna Creciente), la Madre (Luna Llena) y la Anciana (Luna Menguante).

    La Doncella simboliza los inicios, la juventud y el entusiasmo. La Madre simboliza la fertilidad, la madurez y la estabilidad. La Anciana simboliza la sabiduría, el descanso y la etapa final de algo.

    La Triple Diosa está asociada también con la tríada mitológica griega conformada por Artemisa, Selene y Hécate. La Doncella es Artemisa: diosa virgen de la caza y “Reina de la Tierra y la Naturaleza”. La Madre es Selene: La Luna, “Reina del Cielo”. La Anciana es Hécate: La Magia, la Sabiduría Oculta, la “Reina de las Brujas y del Inframundo”.

    El símbolo de la Triple Diosa es la Triple Luna (la Luna Llena en el centro y las Lunas Creciente y Menguante a los lados), el cual puede incluir otro símbolo en el centro (Pentáculo, Trisquel, etc.).

triple-luna