Glossarium

Gurú y Satgurú

    Gurú es una palabra en sánscrito que se utiliza para referirse a un Maestro o Guía Espiritual, o incluso a un maestro en general. La sílaba “Gu” significa “oscuridad”, “ignorancia” y la sílaba “Ru” significa “Luz”, de manera que Gurú es aquel que desvanece la oscuridad de la ignorancia por medio de la luz que aportan las enseñanzas.

    Cuando a la palabra Gurú se le agrega el prefijo Sat- (Verdad, Ser, Esencia…), se forma la palabra Satgurú que tiene varios significados:

    Satgurú puede significar “Verdadero Maestro” o “Maestro de la Verdad”; un Maestro que desvanece la oscuridad de la ignorancia con la Luz de la Verdad Espiritual, la Luz que aportan las Enseñanzas Espirituales.

    Otra interpretación es que Satgurú se refiere a que el Verdadero Maestro es nuestro Maestro Interior, nuestro Guía Interior, nuestro Ser Verdadero, nuestra Esencia.

    O también, Satgurú puede significar que la Verdad es el Maestro. Cada vez que conocemos o descubrimos la Verdad de algo, esta nos ilumina y nos libera de la ignorancia al respecto. Bien dijo el Maestro Jesús: Conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres.

Mis Poemas

Sal de la Caverna

Sal de la Caverna,

y verás la luminosa Verdad

y las sombras ya no podrán engañarte

y motivarás a tus hermanos

a salir de la oscuridad,

aunque algunos no van a creerte

e incluso querrán apartarte,

pues aún no están preparados

para tanta claridad.

Pero otros sí saldrán de la Caverna

y verán la luminosa Verdad

y las sombras ya no podrán engañarlos

y motivarán a más hermanos

a salir de la oscuridad…

Filosofía

La Caverna

    En La República de Platón encontramos la “alegoría de la Caverna”, la cual nos transmite muchas enseñanzas; una de ellas es la siguiente:

    Platón se refiere en esta alegoría a un grupo de personas que desde muy pequeñas están en el interior de una caverna y solamente ven sombras que se proyectan a través de la entrada de la misma. Según estas personas, las sombras son prácticamente lo único que existe, la única realidad, pues no conocen nada más. Sin embargo, una persona logra salir de la caverna y ve la luz, y luego entra y lo cuenta a quienes todavía se hallan en la caverna, y quiere que salgan para que vean la luz; pero no le creen, e incluso –nos relata Platón– serían capaces de matar a esa persona.

    Aquellos que están dentro de la caverna representan a quienes tienen una visión muy limitada de la vida, juzgan todo según esa visión y no aceptan que una realidad distinta sea posible. Estas personas suelen ser fanáticas, extremistas, y pueden llegar a matar con tal de imponer su única manera de ver el mundo y de hacer las cosas.

    Quien sale de la caverna representa a todo aquel que ha comprendido que no solamente hay sombras, sino también luz; y luego busca mostrar esa luz a quienes, por vivir en la oscuridad, piensan que las sombras son la única realidad.

    No obstante, “sacar a los demás de la oscuridad” a veces cuesta a quien lo intenta el ser martirizado o asesinado; por ejemplo: Sócrates, Jesús de Nazaret, Mahatma Gandhi, etc.

    En resumen, algunos prefieren quedarse con su limitado y oscuro punto de vista, y otros se atreven a aceptar y vivir luminosamente la realidad.

Jesús de Nazaret

Luz y Sal

    Ustedes son la Sal de la Tierra. Pero si la Sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.

    Ustedes son la Luz del Mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no puede ser escondida. Tampoco se enciende una lámpara para ponerla debajo de un cajón, sino sobre el candelero; y así alumbra a todos los que están en la casa. Así alumbre la Luz de ustedes delante de los hombres, de modo que vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre que está en los Cielos.

(Mateo 5:13-16)

    Jesús dice a sus Discípulos: Ustedes son la Luz del Mundo y la Sal de la Tierra. ¿Qué significa?

    La Luz simboliza a Dios, al Espíritu, a Cristo, el Ideal Crístico (Yo Soy la Luz del Mundo), las Enseñanzas de Jesús, la Verdad, las Virtudes. Por tanto, ser la Luz del Mundo significa que cada Discípulo de Jesús debe ser Luz para todos en todo, es decir, debe llevar una vida ejemplar en acciones, lenguaje, pensamientos y emociones; debe representar o procurar representar de la mejor manera el Ideal Crístico.

    La Sal simboliza conservación, preservación, pues la Sal conserva los alimentos (especialmente carnes y pescados) y evita que se corrompan, que se descompongan. En consecuencia, ser la Sal de la Tierra significa que el Discípulo debe practicar y promover la práctica de las Enseñanzas de Jesús, pues contienen principios y valores muy elevados que evitan que el ser humano se corrompa.

    La Sal condimenta, da sabor; por tanto, simboliza entusiasmo, optimismo, una actitud positiva ante la vida. Ser la Sal de la Tierra es que el Discípulo sienta todo esto, lo profese y –con su ejemplo motivador– haga que los demás también lo sientan, lo profesen y a su vez influyan positivamente en otros.

    La Sal simboliza también pureza, purificación. Ser la Sal de la Tierra es que el Discípulo lleve a cabo en sí mismo un proceso de “limpieza integral” (ética, emocional, mental, etc.) para después ayudar a los demás a realizarlo.

    La Sal produce sed. Ser la Sal de la Tierra significa que cada Discípulo debe producir en las demás personas “sed de Dios”, “sed de lo Espiritual”, “sed de virtudes”, es decir, que toda persona que lo vea, que lo escuche o que lo lea, busque dedicar más tiempo a Dios, a lo Espiritual, a lo virtuoso.

    Éstos son los deberes de todo Discípulo de Jesús; no cumplirlos es fallar al Maestro y a sí mismo; cumplirlos es ser un digno representante del Ideal Crístico.