Misceláneas

Señales Divinas

(Antiguo Relato Cherokee)

*

Un hombre exclamó: ¡Dios, habla conmigo!

Y un ruiseñor empezó a trinar…

Pero el hombre no le prestó atención.

Volvió a pedir: ¡Dios, habla conmigo!

Y un trueno resonó…

Pero el hombre no le dio importancia.

Entonces exclamó: ¡Dios, déjame verte!

Y el Sol brilló en el firmamento…

Pero el hombre ni se dio cuenta.

Nervioso, comenzó a gritar:

¡Dios, muéstrame un milagro!

Y he aquí que nació un niño…

Pero el hombre no se detuvo

a admirar el milagro de la vida.

Desesperado, gritó: ¡Dios, si existes, tócame

y déjame sentir tu presencia aquí y ahora!

Y una mariposa se posó en su hombro…

Pero él, irritado, la apartó con una mano.

Decepcionado y entre lágrimas,

siguió su camino vagando sin rumbo,

solo y lleno de miedo

porque no supo interpretar

las señales de la Presencia de Dios.

Reflexiones

Wei Wu Wei

 wei-wu-wei   Wu Wei suele ser traducido del chino como “no hacer” o “no acción”; sin embargo, según el Taoísmo, Wu Wei no se refiere a “no hacer nada”, ni tampoco es desidia. La práctica del Wu Wei, también conocida como Wei Wu Wei (“hacer no haciendo”), consiste fundamentalmente en no forzar, en realizar las acciones de manera natural, en llevar a cabo las acciones adecuadas y de manera inteligente, las acciones necesarias y en el momento oportuno; además, es hacer sin ufanarse y sin apegarse.

    El Universo funciona armoniosamente gracias al Tao (la Esencia de Todo, la Suprema Ley o Inteligencia que rige al Universo y mantiene en equilibrio rítmico al Yin [Materia] y al Yang [Energía] que lo constituyen), y el Tao se halla siempre en un “hacer no haciendo”; como lo expresa el Tao Te Ching (libro sagrado del Taoísmo): El Tao no hace y, sin embargo, nada deja sin hacer. El Universo entero es consecuencia del Wei Wu Wei del Tao. Por tanto, nuestras acciones deben fluir con esa Armonía Universal.