Glossarium

Paciencia

    La palabra “Paciencia” proviene del latín Patientia, que significa “cualidad del que sufre, del que soporta”, pues en latín pati significa “sufrir”, “soportar”.

    La Paciencia ha sido definida de distintas maneras: Es la capacidad de sufrir o soportar algo con serenidad; es saber esperar con calma; es tolerancia; es la virtud de quienes saben soportar las adversidades con entereza y sin lamentarse.

    No obstante, “Paciencia” es también la unión de “Paz” y “Ciencia”, y la palabra “Ciencia” proviene del latín Scientia que significa “Conocimiento”, por lo cual “Paciencia” puede interpretarse como “La Ciencia de la Paz”, “El Conocimiento de la Paz”, “El Conocimiento que nos ayuda a lograr la Paz”, es decir, la Paciencia no solamente es saber soportar y saber esperar, sino además es saber estar en Paz.

Jesús de Nazaret

Presentar la otra mejilla

    El Maestro Jesús dijo: A cualquiera que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra. (Mateo 5:39)

    Y en alguna ocasión le preguntaron: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Entonces Jesús respondió: No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete. (Mateo 18:21-22)

    “Presentar la otra mejilla” significa perdonar, no buscar venganza, ser paciente, tolerante, ser más racional que pasional; pues devolver mal por mal, responder a la violencia con más violencia, al odio con más odio, es caer en un círculo vicioso de nefastas consecuencias para todos.

    El verbo “perdonar” proviene del latín perdonare, del verbo donare que significa “dar”, “regalar”, y el prefijo per- que indica totalidad, completitud; por tanto, “perdonar” significa “dar completamente”, “regalar totalmente”; de esta manera, perdonar es un acto de completa generosidad fundamentalmente contigo mismo; es un regalo que te haces a ti mismo, es darte a ti mismo el regalo de no amargarte, de no acumular rencores ni odios; amarguras, rencores y odios que sólo producen enfermedades e infelicidad en quienes los albergan.

    No obstante, Jesús dijo hasta setenta veces siete (no dijo “infinitamente” o “ilimitadamente”), el Maestro utilizó esta cifra simbólica para expresar que hay un límite; por tanto, se puede soportar o tolerar hasta cierto punto, pero cuando se llega al límite, hay que saber decir ¡Basta! y encontrar una solución sensata al problema; así que no permitas extralimitaciones ni abusos de ningún tipo, porque después es mucho más difícil y doloroso hallar la solución.

Ajedrez y Vida · Símbolos

La Simbología del Ajedrez

    En su significado más básico, el ajedrez es una representación de la arquetípica batalla entre el bien y el mal.

    Si trasladamos el ajedrez al quehacer diario, cada acción es como una jugada. En líneas generales, si el ser humano realiza buenas acciones (buenas jugadas), le irá bien; si realiza malas acciones (malas jugadas), le irá mal. Es una manera de enseñar la Ley del Karma.

    La finalidad del ajedrez no es solamente lúdica, sino también didáctica, pues a través de este juego se transmiten muchas enseñanzas.

    Por ejemplo: el ajedrez enseña planificación, concentración, análisis; nos muestra que la victoria es consecuencia del esfuerzo y los aciertos propios y, por tanto, la derrota es consecuencia de los errores propios. Nos instruye sobre táctica, estrategia y lógica.  No es un juego de azar, es un juego racional que nos enseña a tomar decisiones y nos ayuda a desarrollar confianza, paciencia y disciplina.

Ajedrez

Ajedrez

    En el ajedrez podemos encontrar muchas “coincidencias” (y curiosidades) esotéricas y simbólicas.

    El Tablero tiene 64 escaques (casillas) de 2 colores, blanco y negro (o un color claro y otro oscuro), también las piezas son blancas y negras; esto representa la dualidad, el Yin y el Yang. Sin embargo, 64 = 6+4 = 10 = 1+0 = 1, es decir, la Unidad, lo cual nos indica que tras la dualidad aparente se halla la Unidad. El 64 también nos recuerda los Hexagramas del I-Ching.

    32 escaques de cada color, 32 piezas totales: los 22 Senderos más los 10 Sefirot de la Kabaláh. 16 piezas de cada color: 1+6 = 7

    6 piezas diferentes de cada color (suman 12): los 12 signos del zodíaco. 8 peones, tablero de 8×8: 8 trigramas del I-Ching, Óctuple Noble Sendero. El 8 “acostado” (Lemniscata) es símbolo del Infinito.

    2 Torres, 2 Caballos, 2 Alfiles y, además, la Reina y el Rey: el Yin y el Yang, la dualidad aparente.

Tablero y Piezas

El Tablero y las Piezas

Simbología de las Piezas

Peones: Representan el trabajo en equipo, ya que los peones son más importantes en conjunto que individualmente; bien decía Philidor (genial ajedrecista y músico francés del siglo XVIII) que “los peones son el alma del ajedrez”. Además, cuando un peón llega al extremo opuesto del tablero, se “transforma” en otra pieza (Dama, Torre, Alfil o Caballo), lo cual simboliza la reencarnación; o también la capacidad de cada quien de mejorar, de evolucionar. En términos militares, representan la infantería, los soldados de a pie.

Torres: Las torres están en las cuatro esquinas del tablero formando un cuadrado (la Materia, el Mundo Material, los 4 Elementos) delimitando así el “Campo de Batalla”.

Caballos: Representan el Principio del Ritmo, pues “saltan” de un color a otro así como el péndulo oscila de un polo a otro (del Yin al Yang, y viceversa). Militarmente, es la caballería.

Alfiles: Simbolizan la lealtad y el seguir siempre un mismo camino, ya que cada alfil se mueve por las casillas del mismo color en el que empiezan. Desde la antigüedad han representado a los ministros o, también, a los jerarcas religiosos (aunque no todos ellos sean dignos de la simbología del Alfil).

El Rey y la Reina: El hombre y la mujer, el padre y la madre, se necesitan mutuamente. El Rey representa al jugador; es el ajedrecista en el tablero, el comandante en el campo de batalla; mientras que, según el libro El Hombre que Calculaba de Malba Tahan (pseudónimo del profesor y escritor brasileño Julio César de Mello y Souza), la Reina representa al pueblo y a su patriotismo.

Diseño Staunton

Piezas “Staunton”

    El diseño “Staunton” es el diseño más conocido de las piezas de ajedrez. Llevan este nombre en honor de Howard Staunton (un gran ajedrecista inglés del siglo XIX). En este diseño se nota una marcada influencia cristiana, pues hay una Cruz sobre la corona del Rey, y la parte superior de los alfiles tiene forma de mitra como la que usan los obispos; de hecho, en inglés, Alfil se dice Bishop, que significa “obispo”. Más curiosidades acerca de los nombres de las piezas: Al-Fil, en árabe, significa “el elefante”. En francés, al Alfil se le dice Le Fou (el Loco). En inglés, al Caballo se le llama Knight (Caballero). En español, a la Reina se le dice Dama, esto es para evitar confusión al momento de anotar las partidas; así, el Rey se anota “R” y la Dama “D”.

    Finalmente, Rey -en persa- es Shah, y de la expresión persa Shah-Mat (que significa “el Rey ha muerto”, “el Rey está atrapado” o “el Rey no puede escapar”) proviene la expresión “jaque mate”.

Fábulas de Esopo

El zorro que engordó mucho

    Un zorro hambriento encontró en el tronco de una encina unos pedazos de carne y de pan que unos pastores habían dejado escondidos en una cavidad.

    El zorro entró en dicha cavidad y se los comió todos, pero tanto comió y engordó que no pudo salir. Empezó a gemir y a lamentarse del problema en que había caído; pasó por allí otro zorro y, oyendo sus quejidos, se le acercó y le preguntó qué le ocurría.

    Cuando se enteró de lo acontecido, le dijo: ¡Quédate tranquilo hasta que vuelvas a tener la forma en que estabas, entonces podrás salir fácilmente!

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Con paciencia se resuelven muchas dificultades.