Filosofía

Una nota estoica

Según el Estoicismo, el Universo está regido por el Logos (Razón Divina Universal de la cual forma parte la razón humana), lo cual significa que la naturaleza del ser humano es racional. Por tanto, todo ser humano que sucumbe al Pathos (impulsos, pasiones, excesos) se está desviando de su naturaleza. Por tal motivo, es fundamental vivir de manera disciplinada y de acuerdo con el Logos y no con el Pathos. Así, se logran la Apatheia (ecuanimidad ante cualquier adversidad o circunstancia), la Ataraxia (serenidad, paz interior) y la Eudaimonia (felicidad).

Glossarium

Paciencia

    La palabra “Paciencia” proviene del latín Patientia, que significa “cualidad del que sufre, del que soporta”, pues en latín pati significa “sufrir”, “soportar”.

    La Paciencia ha sido definida de distintas maneras: Es la capacidad de sufrir o soportar algo con serenidad; es saber esperar con calma; es tolerancia; es la virtud de quienes saben soportar las adversidades con entereza y sin lamentarse.

    No obstante, “Paciencia” es también la unión de “Paz” y “Ciencia”, y la palabra “Ciencia” proviene del latín Scientia que significa “Conocimiento”, por lo cual “Paciencia” puede interpretarse como “La Ciencia de la Paz”, “El Conocimiento de la Paz”, “El Conocimiento que nos ayuda a lograr la Paz”, es decir, la Paciencia no solamente es saber soportar y saber esperar, sino además es saber estar en Paz.

Filosofía

Una dosis de Estoicismo

    El Estoicismo es una escuela filosófica que fue fundada por Zenón de Citio aproximadamente en el año 300 a.C.

    La palabra “Estoicismo” proviene del griego Stoa (pórtico), en referencia al pórtico del Ágora de Atenas, lugar donde Zenón impartía sus enseñanzas.

    Además de su fundador, algunos estoicos notables fueron: Cleantes de Aso, Crisipo de Solos, Musonio Rufo y Epicteto (filósofos), Lucio Anneo Séneca (filósofo, político, orador y escritor) y Marco Aurelio (emperador romano, apodado “el Sabio”, “el Filósofo” o “el Emperador Filósofo”).

    Según la doctrina estoica, debemos llevar una vida disciplinada y guiada por la razón, evitando la codicia, la impulsividad, las pasiones y los excesos; así, tendremos paz interior, afrontaremos con ecuanimidad las adversidades y seremos verdaderamente felices.

    En estos tiempos, creo que nos vendría bien aplicar en nuestras vidas una buena dosis de Estoicismo; por tal motivo, aquí les dejo los enlaces donde podrán encontrar las enseñanzas más importantes de tres estoicos emblemáticos: Epicteto, Séneca y Marco Aurelio.

Misceláneas

La Iluminación

(Tomado del libro El Poder del Ahora de Eckhart Tolle)

    Un mendigo había estado sentado más de treinta años a la orilla de un camino. Un día, pasó por ahí un desconocido.

    Una monedita, murmuró el mendigo.

    No tengo nada que darle, dijo el desconocido, y después preguntó: ¿Qué es eso en lo que está sentado?

    Nada, contestó el mendigo. Sólo una caja vieja. Me he sentado en ella desde que tengo memoria.

    ¿Alguna vez ha mirado lo que hay adentro?, preguntó el desconocido.

    No, dijo el mendigo. ¿Para qué? No hay nada adentro.

    Échele una ojeada, insistió el desconocido.

    El mendigo abrió la caja y, con asombro, vio que estaba llena de oro.

    Yo soy el desconocido que no tiene nada que darle y que le dice que mire adentro. No dentro de una caja como en la parábola, sino en un lugar aún más cercano, dentro de usted mismo. “¡Pero yo no soy un mendigo!”, le oigo decir. Los que no han encontrado su verdadera riqueza, que es la alegría radiante del Ser y la profunda e inconmovible paz que la acompaña, son mendigos, incluso si tienen mucha riqueza material; buscan afuera mendrugos de placer o de realización para lograr la aceptación, la seguridad o el amor, mientras llevan dentro un tesoro que no sólo incluye todas esas cosas sino que es infinitamente mayor que todo lo que el mundo pueda ofrecer.