Anthony de Mello

El Silencio que conduce hacia Dios

(Del Libro Caminar sobre las Aguas)

    En Oriente, un gran rey fue a visitar a su maestro y le dijo: Soy un hombre muy ocupado, ¿podría decirme cómo puedo llegar a unirme con Dios? ¡Respóndame con una sola frase!

    El maestro: ¡Le daré la respuesta con una sola palabra!

    El rey: ¿Qué palabra es esa?

    El maestro: Silencio.

    El rey: ¿Y cómo podré alcanzar el silencio?

    El maestro: Meditación.

    El rey: ¿Qué es la meditación?

    El maestro: Silencio.

    Cualquier camino hacia Dios tiene que ser un camino hacia el silencio. Si usted quiere llegar algún día a la unión con Dios, debe comenzar por el silencio. ¿Qué es el silencio? Silencio significa ir más allá de las palabras y de los pensamientos. ¿Qué hay de erróneo en las palabras y en los pensamientos? Que son limitados. Dios no es como decimos que es, ni es nada de lo que imaginamos o pensamos. Eso es lo que tienen de erróneo las palabras y los pensamientos. La mayoría de las personas permanecen presas de las imágenes y de los conceptos que han hecho de Dios.

Jiddu Krishnamurti

Atención

Fija la atención en lo que estés haciendo,

sea lo que fuere,

para que lo hagas de la mejor manera posible.

No dejes que tu mente divague;

acostúmbrala a cultivar buenos pensamientos

y emplea su poder siempre en buenos propósitos.

Reflexiones

Logos

    Es un vocablo de origen griego que significa “palabra”, “lenguaje”, pero también “razón”, “pensamiento”. El DRAE define Logos como: Discurso que da razón de las cosas. Razón, principio racional del Universo.

    Se dice que la Filosofía nació cuando los seres humanos pasamos del Mythos al Logos, esto es, cuando se pasó de una explicación mítica de la realidad a una racional.

    Uno de los objetivos de la Filosofía es que los seres humanos hagamos uso del Logos para comprender lo que somos y lo que nos rodea, para orientar nuestra conducta y organizar la sociedad, así como también para comunicarnos y transmitir el conocimiento.

    Otras interpretaciones de este término son las siguientes:

    Según Heráclito de Éfeso, el Logos es una Inteligencia que gobierna todo, que está presente en todo, que es común a todos.

    El Evangelio según Juan comienza así: En el principio era el Logos, y el Logos era con Dios y el Logos era Dios…

    Esta palabra también puede ser interpretada como “sentido”, “significado”; por lo cual, el psiquiatra austríaco Viktor Frankl creó y desarrolló la “Logoterapia”: un tipo de psicoterapia que consiste en un análisis existencial profundo para tratar de encontrar el sentido de la vida.

Jesús de Nazaret

Jesús anda sobre el mar y calma la tempestad

    … Jesús hizo entrar en la barca a sus discípulos e ir delante de él a la otra ribera, y después subió a la montaña a orar.

    Al llegar la noche, la barca se hallaba en medio del mar y estaba siendo azotada por las olas debido al fuerte viento. Entonces Jesús, andando sobre el mar, fue adonde estaban sus discípulos.

    Ellos se asustaron y gritaban: “¡Un fantasma!”

    En seguida, Jesús les dijo: “¡Yo soy, no temáis!”

    Conque Pedro exclamó: “¡Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas!”

    Jesús dijo: “Ven.”

    Pedro salió de la barca y andaba sobre las aguas para ir adonde estaba Jesús; pero, al ver el fuerte viento, tuvo miedo y, comenzando a hundirse, dijo: “¡Señor, sálvame!”

    Jesús, extendiendo las manos, asió de él y le dijo: “¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”

    Luego entraron en la barca y se calmó el viento.

     Una interpretación:

    El Maestro Jesús personificaba la Conciencia Espiritual. El mar, las olas, las aguas, el viento, simbolizan las inestables emociones y los cambiantes pensamientos del ser humano. El andar sobre el mar significa que Jesús estaba por encima de todo eso, que nada de eso lo afectaba.

    El susto de los discípulos se refiere a que las personas comunes se asombran cuando ven a alguien que domina sus emociones, sus pensamientos, su ego; lo consideran un ser extraño, ¡un fantasma!

    Pedro, por unos instantes, anduvo sobre las aguas; pero dudó y empezó a hundirse. Esto alude al ser humano que aún no domina del todo su yo inferior y, por tanto, necesita ayuda.

    Al estar todos en la barca con su Maestro, el viento se calmó. Esto es muy significativo porque en los Evangelios también encontramos lo siguiente:

    Jesús y sus discípulos se hallaban en una barca navegando por el mar cuando se produjo una gran tempestad, y las olas empezaban a anegar la barca.  

    Los discípulos dijeron a Jesús: “¡Señor, sálvanos!”

    Y Jesús les preguntó: “¿Por qué teméis, hombres de poca fe?”

    Entonces reprendió a los vientos y al mar, y calmó la tempestad.

    Sus discípulos se maravillaron y decían: “¿Quién es éste que aun los vientos y el mar le obedecen?”

    El estar Jesús en la barca con sus discípulos en medio de adversidades, nos indica que estos últimos representan a las personas que aún no han crecido lo suficiente interiormente, por lo cual se muestran inseguros, “tienen poca fe”, necesitan al Maestro para que los guíe y los proteja.

    En cambio, Jesús simboliza al ser humano que domina sus emociones, sus pensamientos y sus reacciones en todas las circunstancias; que enfrenta cualquier adversidad sin perder la ecuanimidad. Obviamente, ante alguien así se maravillan las personas que ni aun pueden controlar sus impulsos más básicos.

Conny Méndez

El Decreto

    Cada palabra que se pronuncia es un decreto que se manifiesta en lo exterior. La palabra es el pensamiento hablado. Jesús dijo dos cosas que no han sido tomadas en serio. Una: “Por tus palabras serás condenado y por tus palabras serás justificado”. La segunda referencia que hizo al poder de la palabra fue: “No es lo que entra por su boca lo que contamina al hombre, sino lo que de su boca sale; porque lo que de la boca sale, del corazón procede”. Más claro no se puede expresar. Te propongo que prestes atención a todo lo que tú decretas en un solo día. No te sorprendas ni te quejes si al expresarlo lo ves ocurrir. Lo has decretado. Has dado una orden que tiene que ser cumplida. Ahora recuerda y no olvides jamás: CADA PALABRA QUE PRONUNCIAS ES UN DECRETO. Positivo o negativo. Si es positivo, se te manifiesta en bien. Si es negativo, se te manifiesta en mal. Si es contra el prójimo, es lo mismo que si lo estuvieras decretando contra ti: SE TE DEVUELVE.

    El sentimiento que acompaña a un pensamiento es lo que lo graba más firmemente en el subconsciente. El Maestro Jesús, que jamás empleó palabras superfluas, lo expresó muy bien al decir: “Lo que de la boca sale, del corazón procede”. Y esto nos da la clave inequívoca. Cada vez que te encuentres diciendo una frase negativa, sabrás qué clase de concepto errado tienes arraigado en el subconsciente y a qué clase de sentimiento obedece: temor, desamor, etc. Atájalo, niégalo, bórralo, y afirma la Verdad, si no quieres continuar manifestándolo en tu exterior. Al poco tiempo de esta práctica, notarás que tu hablar es otro; que tu modo de pensar es otro; tú y tu vida se estarán transformando por la renovación de tu mente. Cuando estés reunido con otras personas, te darás cuenta de la clase de conceptos que poseen y lo comprobarás en todo lo que les ocurre. Siempre que escuches conversaciones negativas, no afirmes nada de lo que expresen. Piensa: NO LO ACEPTO NI PARA MÍ, NI PARA NADIE.  

Conny Méndez

La Mecánica del Pensamiento

    Todo el día estamos pensando en una infinidad de cosas distintas. Pasa por nuestra mente una especie de película cinematográfica constante, aunque desconectada. Entre tantas ideas diferentes, nos detenemos a contemplar, examinar o estudiar algunas más que otras. ¿Por qué? Porque nos han estimulado el sentimiento. Nos han producido un sentimiento de temor o de antipatía, de simpatía o de lástima, un sentimiento de agrado o de desagrado, no importa. El hecho es que por aquel sentimiento, la idea nos interesa, la repasamos más tarde, tal vez la comentamos con alguien. Esta idea pasa al subconsciente y se graba allí. Una vez que se graba una idea en el subconsciente se convierte en un “reflejo”. Tú sabes que cuando el médico te da un golpecito en la rodilla, tu pierna da un salto. Te han tocado un punto sensible y has reaccionado. Así, pues, cada vez que ocurre en tu vida algo referente a una de las ideas que están grabadas en tu subconsciente, el “reflejo” reacciona en la forma exacta en que fue grabado. Tú adoptas entonces una actitud de acuerdo con el sentimiento original que tuviste cuando primero pensaste en aquella idea. Los metafísicos llamamos a esto un “concepto”, o sea, una creencia, una convicción.