Reflexiones

La Dignidad Humana

    La palabra “digno” suele definirse como “merecedor de algo”, “que se corresponde con las cualidades o méritos de algo o de alguien”, “que tiene dignidad o se comporta con dignidad”. Y “dignidad” es “cualidad de digno”, “cualidad de quien se respeta y se valora a sí mismo y a los demás, se comporta con responsabilidad y seriedad, y no permite que lo humillen ni degraden”. De modo que la dignidad implica honradez, decencia y conciencia de nuestra valía como seres humanos.

    Se considera que la dignidad es un valor inherente al ser humano y se basa en el reconocimiento de la persona como merecedora de respeto; de hecho, el primer artículo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos expresa lo siguiente:

    Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

    De manera que, en teoría, todos somos dignos, todos tenemos dignidad. Sin embargo, esa dignidad inherente puede verse afectada de muchas maneras y, por tanto, es necesario cuidarla, cultivarla; debemos comportarnos precisamente de manera digna, fraternalmente los unos con los otros, para no manchar o dañar nuestra dignidad.

Astrología

Saturno en Capricornio

    Saturno en CapricornioEn diciembre de 2017 el planeta Saturno entró en el signo Capricornio y por ahí transitará hasta diciembre de 2020. Después de 30 años, Saturno está de regreso a su casa, pues este planeta rige a Capricornio y la última vez que pasó por este signo fue desde 1988 hasta 1991, entonces cayeron la URSS y el Muro de Berlín; he ahí una demostración de lo que puede ocurrir cuando Saturno se encuentra en su domicilio.

    El retorno de Saturno a Capricornio significa que se termina un ciclo y comienza uno nuevo. Saturno representa la disciplina, la responsabilidad, el orden, el sentido del deber. Capricornio representa las estructuras de todo tipo (económicas, políticas, sociales, religiosas, etc.) y por ser un signo de tierra es pragmático, racional y prudente.

    Saturno en Capricornio nos indica que debemos administrar bien los recursos, aprender a concretar las ideas y los proyectos, a ser más sensatos y prácticos, a priorizar y a valorar; debemos resolver nuestros problemas y no esperar a que otros los resuelvan; debemos ser pacientes y perseverantes. Hay que tomar conciencia de lo verdaderamente importante y trabajar por ello. Hay que establecer metas prácticas y alcanzables. Básicamente, Saturno en Capricornio viene a decirnos que debemos poner todo en orden en nuestras vidas.

    Saturno es el nombre que los romanos dieron a Cronos (dios del tiempo según la mitología griega), lo cual nos recuerda que debemos hacer buen uso del tiempo. Séneca escribió que no es que tengamos poco tiempo, sino que perdemos mucho tiempo; así que no debemos desperdiciarlo.

    A Saturno se le conoce como el Gran Maestro, como un maestro severo, un maestro que no enseña a través de la teoría, sino a través de la práctica y, en ocasiones, a través de pruebas difíciles. Por tanto, hagamos bien las cosas; seamos cada vez más responsables, honrados, disciplinados, ordenados, sensatos, y superaremos las pruebas del Maestro Saturno.

Símbolos

El Árbol del Conocimiento

    arbol-del-conocimientoSegún la Biblia, específicamente según el libro del Génesis, Dios ordenó que no se debía comer del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal. Sin embargo, la Serpiente señaló que al comer el fruto de ese árbol, los ojos serían abiertos y se podría saber lo bueno y lo malo. Finalmente, Adán y Eva comieron el fruto y fueron castigados por su desobediencia.

    El Árbol del Conocimiento (o Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal o Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal) y todo el relato, los personajes y los elementos asociados, tienen una simbología bastante amplia e interpretaciones muy diversas: libre albedrío, toma de decisiones, responsabilidad, consecuencias de las acciones realizadas y las decisiones tomadas, duda y confusión (por estar entremezclados el Bien y el Mal), etc.

    En la simbología bíblica, la Serpiente está relacionada con la tentación y con la astucia; de hecho, en el Génesis es calificada como el animal más astuto; no obstante, en la simbología esotérica está asociada –entre otras cosas– con el conocimiento; por tanto, al invitar a Eva a que coma el fruto para que sus ojos sean abiertos y pueda conocer el Bien y el Mal, se está refiriendo al conocimiento de la dualidad o totalidad dualista del mundo material (bueno y malo, placer y dolor, luz y oscuridad, sujeto y objeto, etc.), es decir, es una invitación a tomar conciencia de la dualidad materialista.

    El haber desobedecido a Dios comiendo el fruto del Árbol del Conocimiento es lo que se conoce como “Pecado Original”, pues a partir de ese acto de desobediencia se originaron todos los males del ser humano, simbolizados por los castigos que recibieron Adán y Eva. Pero ¿qué significa obedecer a Dios o desobedecerlo? “Obedecer a Dios” significa obedecer a valores éticos, morales, espirituales, etc., y llevar una vida acorde con ellos, lo cual produce consecuencias positivas; en cambio, “desobedecer a Dios” significa tener una conducta plagada de antivalores, lo cual –por supuesto– produce consecuencias nefastas al ser humano. Decía San Agustín que los frutos del Árbol no eran malos, sino la desobediencia de Adán y Eva.

    El monje budista Buddhadasa Bikkhu interpretaba el relato del Árbol del Conocimiento de una manera bien interesante. Él decía que todo este relato significa que el apego al dualismo es el “Pecado Original”, ya que es la base del apego a este mundo impermanente, insatisfactorio y superficial, y –por tanto– la causa principal del sufrimiento.

    Adán y Eva aún no tenían ningún concepto acerca de lo que era “bueno” y lo que era “malo”; solamente sabían que Dios les había dicho que no comieran de ese árbol; de modo que al sufrir las consecuencias de su desobediencia, comenzaron a comprenderlo. Esto representa al ser humano que está empezando a formarse moralmente, a darse cuenta de que sus acciones y decisiones generan consecuencias de las cuales él o ella es responsable. Representa también el libre albedrío porque cada quien elige o decide si obedece (a principios éticos y morales, por ejemplo) o desobedece, es decir, hace el “mal”.

    ¿Era un manzano el Árbol del Conocimiento?

    En latín, malus significa “malo”, pero al manzano (el árbol) también se le llamaba malus en latín, aunque su pronunciación era un poco diferente, y a su fruto (la manzana) se la llamaba mala. En la Biblia no se especifica si el Árbol del Conocimiento era un manzano. Todo parece indicar que al ser traducida la Biblia al latín comenzó la “confusión” de estos términos y se empezó a representar el Árbol del Conocimiento como un manzano. Además, en la antigüedad existían otros mitos similares relacionados con manzanas; como las manzanas del Jardín de las Hespérides, la manzana de la discordia, entre otros, y quizás influyeron también en la “confusión”. Por ejemplo, es importante señalar que en el Jardín de las Hespérides (mitología griega) había un árbol con manzanas de oro que era custodiado por un dragón (recordemos que la palabra “dragón” proviene del griego drakon que significa “serpiente”).