Símbolos

La Wiphala

    La Wiphala es una bandera multicolor que representa a los pueblos originarios de los Andes (Bolivia, Perú, Chile, Ecuador, Argentina). Es especialmente importante en Bolivia, país en el cual esta bandera es un símbolo patrio.

    La palabra “Wiphala” proviene de los términos aymaras Wiphai (el cual es una exclamación de victoria) y Laphaqi (“ondear a causa del viento”). Por lo cual, un posible significado es: “Victoria que ondea en el aire”.

    La Wiphala ha estado presente en objetos y tejidos andinos desde la época precolombina; sin embargo, es en épocas recientes que la Wiphala fue convertida en bandera y utilizada como tal.

Bandera Wiphala

    Tiene siete colores (los colores del arco iris) distribuidos en 49 cuadrados pequeños (7×7). Existen cuatro variantes de esta bandera que representan a los pueblos originarios de las cuatro regiones que constituían el Imperio Inca (Antisuyo, Chinchaysuyo, Collasuyo y Contisuyo), pero la más conocida es la que representa al Collasuyo (región que abarcaba el sureste de Perú, norte y centro de Chile, suroeste de Bolivia y noroeste de Argentina), esta variante tiene la diagonal principal de color blanco.

Wiphalas de los 4 Suyos

    Se cuenta que la Wiphala es la unión de un arco iris macho y un arco iris hembra, es la unión de lo masculino y lo femenino necesarios para crear, es la complementariedad de los opuestos. En líneas generales, la Wiphala simboliza el Universo, la Madre Tierra, los seres vivos, la armonía, la solidaridad, la hermandad y la unidad en la diversidad, pero además cada color tiene sus significados específicos:

Rojo: La Tierra, el ser humano y la sabiduría ancestral.

Naranja: La sociedad, la educación, la cultura, la procreación y la preservación de la especie humana, la salud y la medicina.

Amarillo: La energía, la fuerza, los principios morales, la solidaridad, la hermandad, la reciprocidad, las leyes.

Blanco: El tiempo, la inteligencia, la ciencia, el arte, la artesanía, la vida en comunidad.

Verde: La flora y la fauna, las riquezas naturales, el trabajo del campo, los frutos de la tierra.

Azul: El Espacio, el “Mundo de Arriba” (espiritual y material) y su influencia en la Tierra.

Violeta: La política, la organización social y económica, la administración.

Misceláneas

Conocimiento y Victoria

Tomado de El Arte de la Guerra

*

Si conoces a tu adversario

y te conoces a ti mismo,

siempre podrás vencer.

*

Si no conoces a tu adversario,

pero te conoces a ti mismo,

podrás ganar o perder.

*

Si no conoces a tu adversario,

ni tampoco a ti mismo,

siempre serás derrotado.

Símbolos

El Laurel

    El dios Apolo se burlaba de Cupido (Eros, dios del amor) por utilizar este último las armas propias de un adulto (arco y flechas) siendo alguien muy joven aún, y cuestionaba su habilidad en el manejo de las mismas; por lo cual Cupido, molesto, le lanzó una flecha de oro despertando en Apolo un amor incontrolable por la ninfa Dafne, y a ella lanzó una flecha de plomo provocándole repudio hacia Apolo; conque este dios empezó a perseguir desesperadamente a la ninfa y entonces ella pidió a su padre, Peneo (una deidad fluvial), que la ayudara a escapar, y éste la transformó en un árbol de Laurel (por cierto, el nombre “Dafne” –en griego, Daphne– significa “Laurel”).

Dafne y Apolo

    Se cuenta que Apolo expresó su predilección por este árbol y que sus hojas coronarían a las personas en señal de victoria. Por este motivo y por lo ocurrido entre Apolo y Dafne, el Laurel es símbolo de victoria y de amor no correspondido. Además, Niké (la diosa griega de la victoria) es representada portando una rama de Laurel. Por todo esto, el Laurel es considerado un árbol sagrado.

    En los Juegos Píticos (o Délficos) se premiaba a los vencedores con una corona de Laurel, pues estos juegos se realizaban para honrar a Apolo y se efectuaban cerca de su templo en Delfos, donde se hallaba el famoso Oráculo. Asimismo, la corona de Laurel se entregaba para diferenciarlos de los Juegos Olímpicos, en los cuales se entregaba una corona de Olivo. Además de competiciones atléticas, en los Juegos Píticos se llevaban a cabo competiciones artísticas, por ser Apolo el dios de las artes.

    Posteriormente, en la Roma imperial, se utilizaba el Laurel para coronar a los emperadores y a los generales victoriosos. No obstante, la simbología del Laurel es mucho más amplia y tiene otros significados y usos.

    Las hojas de Laurel son utilizadas en gastronomía, pues dan sabor y aroma a las comidas; también son fuente de antioxidantes, minerales y vitaminas, por esta razón, su consumo fortalece el sistema inmunológico.

Rama de Laurel

    El crecimiento de este árbol es lento, pero no tanto como para justificar el dicho: el que planta un Laurel nunca lo verá crecer, lo cual es una creencia supersticiosa, así como la creencia de utilizar el Laurel como protección contra los rayos (y como protección en general), pues se decía que los rayos nunca caen sobre el árbol de Laurel.

Árbol de Laurel

    Por ser el Laurel un árbol “siempre verde” o perennifolio (de hojas perennes), simboliza la inmortalidad (o la inmortalidad lograda gracias a la victoria).

    Antes de profetizar, las pitonisas del Oráculo de Delfos masticaban o quemaban hojas de Laurel, pues se creía que estas hojas poseían propiedades adivinatorias (y también porque era el árbol consagrado a Apolo, a quien ellas rendían culto). Decían los antiguos que si se quemaban hojas de Laurel y estas ardían haciendo ruido presagiaba felicidad; en cambio, si ardían en silencio era un mal presagio. Asimismo, dormir cerca de un árbol de Laurel se dice que suscita sueños proféticos.

Mitología

Vencer al Minotauro y salir del laberinto

    Minos (rey de Creta) había prometido a Poseidón (dios del mar) sacrificar un animal en su honor. Para esto, Poseidón hizo emerger del mar un toro, el cual pareció tan maravilloso a Minos que decidió sacrificar a otro. Esto enfureció a Poseidón; entonces este dios provocó que la esposa de Minos, la reina Parsífae, se enamorase del toro y concibiera de él al Minotauro, un monstruo mitad toro y mitad hombre.

    Horrorizado, el rey Minos mandó construir un enorme laberinto al legendario artesano y arquitecto Dédalo, y una vez construido dejaron encerrado ahí al monstruo, abandonándolo en el centro del laberinto. El Minotauro se alimentaba solamente de carne humana, y pronto el rey encontraría la manera de alimentarlo.

    El príncipe Andrógeo (hijo del rey Minos) fue asesinado en Atenas. Minos y su ejército tomaron la ciudad de Atenas y se impuso a los atenienses como castigo que debían enviar periódicamente a Creta siete doncellas y siete varones jóvenes para ser encerrados en el laberinto y devorados por el Minotauro.

    Teseo era hijo de Egeo (rey de Atenas), aunque algunas versiones indican que era hijo de Poseidón. Teseo se caracterizaba por su fortaleza y valentía, gracias a las cuales realizó muchas proezas; una de ellas es que se unió a los jóvenes enviados a servir de alimento al Minotauro, pero realmente iba a matar al monstruo.

    Ariadna era hija del rey Minos y la reina Parsífae. Ariadna se enamoró de Teseo y lo ayudó dándole un ovillo de hilo para que lo fuese desenrollando a medida que se adentrase en el laberinto y, después de matar al Minotauro, pudiese encontrar la salida siguiendo el hilo.

    Finalmente, Teseo mató al Minotauro y salió del laberinto, librando así a la ciudad de Atenas de la terrible imposición.

Ariadna y Teseo

Teseo y Ariadna

    Este mito nos enseña lo siguiente:

    El Minotauro (toro de Minos) representa lo más oscuro del ser humano por tratarse de una aberración producto de los instintos más bajos y las pasiones más viles.

    Teseo es el ser humano que busca dar lo mejor de sí en todo momento y es capaz de superar grandes adversidades.

    El nombre “Ariadna” es de origen griego y significa “muy pura”, “la más pura”; según otra etimología, significa “la luz del padre”, “la luz del señor”. Es Ariadna la que suministra el hilo que guía a Teseo para salir del laberinto. Ella simboliza la conciencia, la inteligencia, aquello que nos guía y nos indica el camino correcto.

    El laberinto simboliza una búsqueda durante la cual se deben superar las distintas adversidades que se presentan para encontrar lo que se busca.

    Recorrer el laberinto, llegar al centro del mismo y enfrentar al Minotauro es hacer frente a las dificultades y a nuestro lado oscuro. Vencer al Minotauro y salir del laberinto es superar las dificultades y hacer que triunfe nuestro lado luminoso.

Teseo y el Minotauro

Teseo y el Minotauro

 

Símbolos

El Olivo (Simbología)

    OlivoEl Olivo es un árbol considerado sagrado en muchas religiones y culturas. Posee (así como su fruto, la aceituna u oliva, y el aceite de ésta) una simbología sumamente amplia.

    Para los antiguos hebreos, el aceite de oliva era un símbolo de Bendición Divina; por esta razón, ungían a sus reyes con este aceite; además, se utilizaba en otras ceremonias de consagración (y se sigue utilizando con esta finalidad en varias religiones y ritos).

    Para los cristianos, el Olivo es un árbol emblemático, pues Jesús solía reunirse y orar con sus discípulos en un lugar mencionado en los Evangelios como Getsemaní, ubicado en “El Monte de los Olivos”. La palabra “Getsemaní” proviene del arameo Gath-Smane, que significa “prensa de aceite”. Se cuenta en los Evangelios que ahí oró Jesús justo antes de ser capturado.

    Para los musulmanes, el Olivo y su aceite están relacionados alegóricamente con la Luz de Dios que guía a los seres humanos; de hecho, se lo menciona de manera muy elogiosa en el Corán en un “sura” (capítulo) llamado “La Luz”.

    El aceite de oliva es un símbolo de sanación, pues siempre se le consideró poseedor de propiedades medicinales, muchas de las cuales han sido confirmadas en la actualidad; por ejemplo, hoy se sabe que su consumo es beneficioso para el corazón y para el sistema digestivo, reduce el colesterol perjudicial, fortalece el sistema inmunológico, es rico en antioxidantes y vitamina E, además de poseer propiedades antiinflamatorias.

Aceite de Oliva

    El Olivo es símbolo de longevidad, pues son árboles que suelen vivir muchos años; es asimismo símbolo de resistencia y renovación, ya que puede resistir condiciones adversas y luego reverdecer; además, simboliza la prosperidad y la fertilidad por su abundancia de flores y frutos.

    Según la mitología egipcia, la diosa Isis dio este árbol a los seres humanos y les transmitió el procedimiento de extracción del aceite de oliva.

    En la antigua Grecia, la rama de olivo representaba la victoria; una corona hecha con ramas de olivo se otorgaba como premio a los vencedores de los Juegos Olímpicos. Además, el olivo simbolizaba la sabiduría, pues estaba consagrado a Atenea (diosa de la sabiduría) que, según la mitología griega, “creó” el Olivo dando un golpe al suelo con su lanza y haciéndolo brotar de éste. Como señal de agradecimiento, los helenos llamaron Atenas a su capital.

    Según una antigua creencia, una rama de olivo colocada en la puerta principal de la casa no permite la entrada de “malos espíritus” y, en general,  el Olivo era utilizado para ahuyentar las “malas vibras”.

    Según el relato bíblico, Noé envió una paloma después del Diluvio para saber si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la Tierra; al regresar la paloma con una rama de olivo en el pico, entendió Noé que las aguas se habían retirado completamente y la paz había sido restablecida.

    La paloma con una rama de olivo en el pico es el símbolo mundial de la paz.

Paloma de la Paz