Glossarium

Live & Evil

En inglés, el verbo Live significa “vivir”.

Pero si invertimos el orden de las letras de este verbo,

obtenemos la palabra Evil,

que significa “malo”, “el mal”.

Quizás, esto nos indica que vivir “al revés”,

es decir, vivir con los valores invertidos

es vivir mal o malvivir.

Reflexiones

Ikigai

    Ikigai es una palabra de origen japonés que significa “propósito que da sentido a la vida”. Se refiere a la razón de vivir de cada quien, a aquello que realmente amamos hacer, que nos motiva y da sentido a nuestra vida.

    Tener Ikigai nos aporta entusiasmo, optimismo, autoestima; hace que nos sintamos y seamos valiosos, útiles y productivos para nosotros mismos y para nuestro entorno, generando así bienestar y felicidad para nosotros y los demás; todo esto a pesar de que las circunstancias sean adversas. Si tenemos Ikigai, asumimos una actitud que nos da la fuerza para hacer realidad lo que nos proponemos.

    Podríamos decir que lo contrario al Ikigai es el Shikata ga nai, expresión japonesa que significa “no se puede evitar”, “no hay más remedio”, y se refiere a todo aquello que hacemos porque es obligatorio o porque “no nos queda más remedio”, así como también se refiere a una actitud pesimista, fatalista o de resignación ante la vida o ante algunas circunstancias.

    En lo personal, forma parte de mi Ikigai mantener activo y actualizado este Blog con buenos libros, reflexiones, mensajes positivos, etc., que de alguna manera contribuyan al bienestar de los lectores del mismo; y lo hago porque me gusta, porque quiero, porque me sirve de ejercicio intelectual y porque siento que les aporto algo útil.

Reflexiones

Vivir, Amar y Ser Feliz

(Historia tomada del libro “Los Cuatro Acuerdos” de Miguel Ruiz)

    Había una vez un hombre que quería trascender su sufrimiento, de modo que fue a un templo budista para encontrar a un maestro que le ayudase. Se acercó a él y le dijo: Maestro, si medito cuatro horas al día, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la Iluminación?

    El maestro le miró y le respondió: Si meditas cuatro horas al día, tal vez lo consigas dentro de diez años.

    El hombre, pensando que podía hacer más, le dijo: Maestro, y si medito ocho horas al día, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la Iluminación?

    El maestro le miró y le respondió: Si meditas ocho horas al día, tal vez lo lograrás dentro de veinte años.

    Entonces preguntó el hombre: Pero… ¿Por qué tardaré más tiempo si medito más?

    El maestro contestó: No estás aquí para sacrificar tu alegría, ni tu vida; estás aquí para vivir, para amar y para ser feliz. Si puedes alcanzar tu máximo nivel en dos horas de meditación, pero utilizas ocho, sólo conseguirás agotarte, apartarte del verdadero sentido de la meditación y no disfrutar de tu vida. Haz tu máximo esfuerzo, y aprenderás que independientemente del tiempo que medites, puedes vivir, amar y ser feliz.